Seminario_Enzo_Levi_2022.jpeg
Enzo_Levi_2022.png

El seminario anual de la División de Dinámica

de Fluidos lleva su nombre, como un homenaje

a su memoria.

El Dr. Levi nació en Turín, Italia, el 9 de octubre de 1914. En 1935 obtuvo el grado de Doctor en Matemáticas por la Universidad de Turín, con la tesis: Teoremas tauberianos relativos a la transformación de Laplace. En 1949, se trasladó a México. Fue fundador del Instituto de Ingeniería de la UNAM en 1957. Desde esa fecha hasta 1987 se desempeñó como investigador de dicho Instituto. Fue ahí donde desarrolló la mayor parte de sus enormes contribuciones a la hidráulica y a la mecánica de fluidos. A partir de 1987 y hasta el día de su muerte (2 de marzo de 1993), el Dr. Levi trabajó como especialista en hidráulica en el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA).

Durante su vida, el Dr. Levi recibió múltiples premios y reconocimientos a su brillante trayectoria profesional, entre otros: la Membresía Correspondiente Extranjera de la Academia de Ciencias de Francia, la Membresía Honoraria del Comité Regional Latinoamericano de la Asociación Internacional de Investigaciones Hidráulicas, el Premio Nacional Nabor Carrillo otorgado por el Colegio de Ingenieros Civiles de México, el Profesorado Emérito de la UNAM, el Premio Universidad Nacional y el Premio Hunter Rouse considerado el más importante en el mundo de hidráulica. El Dr. Levi participó en el diseño de diversas obras hidráulicas y publicó más de un centenar de artículos científicos, técnicos y de divulgación, y más de una veintena de libros. También tuvo en su haber cinco patentes.

Además de eminente investigador, maestro y célebre ingeniero e inventor, el Dr. Levi fue un ser humano gentil, cálido, noble y altruista y un gran admirador de quienes profesan las disciplinas relacionadas con la ingeniería, como se puede apreciar en las palabras que pronunció en 1991 durante el XXIV Congreso Nacional de la Sociedad Matemática Mexicana: “Yo quiero a los ingenieros. Son mis compañeros de trabajo y mis amigos. Los quiero por su riqueza y sencillez y por ese pragmatismo que los lleva a ver todo en función directa de los resultados que se esperan. Pero también los quiero porque me toman así como soy, sabiendo que soy diferente, ya que justamente por eso puedo resultar un buen colaborador. Si hay entre ustedes alguien que algún día vaya a trabajar con ellos, les deseo de todo corazón la misma experiencia”.